miércoles, enero 18, 2006
Hoy el día comenzó bien. Conquistar un asiento en el 110 resulta un pequeño milagro, como para iniciar la jornada con mejor humor que el habitual. Viajar sentado confiere otra perspectiva, que ahora no guarda importancia comentar. Si que con mis huesos ubicados en lo que dice ser un asiento, logré leer de corrido algunas páginas de “El grano de la voz”. Y quedó rebotando esto que al pie transcribo de manera textual:

“Se ha dicho: el escritor debe comprometer su obra. Pero esto lo dice desde la teoría, puesto que todos los días se enfrenta al fracaso. Podemos preguntarnos por qué este fracaso. Porque, simplemente, la escritura es el arte de plantear las pregunta y no responder a ellas o resolverlas.
Sólo la escritura puede plantear una pregunta y, por el hecho de que lleva en sí una fuerza, puede dejar esa pregunta en suspenso. Cuando las preguntas planteadas son verdaderas, molestan”

Roland Barthes, El grano de la voz, Entrevistas 1962-1980

1 Comments:

Anonymous aydesa Opina...

Pensar en el hacer. Hacer en el decir.
La pregunta más molesta a plantear, la primera pregunta, es:
De qué estamos hablando?
No estoy invalidando nada, estoy barajando y tendiendo otra partida.

3:22 p. m.  

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