miércoles, diciembre 07, 2005

A Las flores del turrón: los turros

A Ustedes, que viven en otro país, en otro planeta, en otra dimensión.

A Ustedes que, mientras tanto y cuales patéticas Mirthas Legranes, elucubran “¿Qué hago?” “¿Me lo pongo o no me lo pongo?”, más luego deciden qué hacer; a nosotros, en tanto Ustedes meditan, se nos va la vida. En medio de sus roscas, divagues y devaneos.

Sigan, si por acá nunca pasa nada. En Francia, por menos de un cuarto de lo que ha ocurrido por estos lares, incendiaron medio París.

Sigan renovándose y repartiéndose la torta en porcentajes del 50% cada dos años. De todas maneras, nos los habitantes de éste bendito territorio poblado, obligados que estamos; vamos y los votamos, para que después Ustedes muy perfumados, peinados, maquillados y empilchados de Armani, ni siquiera asuman o terminen su mandato para el cual fueron elegidos. No se preocupen: no guarda importancia alguna.

Por la velocidad de definición, unos goleadores Ustedes. Son la flor del turrón. Si, Ustedes, los turros.

Mientras Ustedes se divierten con los índices, con las embajadas, las senadurías, las diputaciones, las concejalías y demás(ías), muchos de los nuestros se mueren de hambre. Muchos hacen cola en los hospitales hoy, ahora mismo, para que los atiendan y con suerte, dentro de una semana. A no ser que concurran con sus corazones en las manos. Y no por las flaquezas de médicos y enfermeros.

En tanto, Ustedes, juegan al juego que más les gusta, los pibes que logran ir al colegio llegan sin desayunar y sus maestros, en lugar de enseñarles, los alimentan; por que algunos, de puros caprichosos nomás, se desmayan. De hambre, claro.

Ustedes ¿Saben lo qué es el hambre?

Perdón que les interrumpa la siesta o la feria, “Séigual”, diría Minguito

¿Y nuestros viejitos? ¿Qué hay de ellos? Después de yugarla –no tanto como Ustedes- cobrarán jubilaciones que repugnan, dan vergüenza y tirria.

Y la población incluida laboralmente, que no se enferme. Y que no la despidan del “empleo”. Y no busque laburo, por que hasta la carta astral le piden.

¿Cuándo comprenderán de qué se trata? ¿O lo saben y disimulan? Si es así, les juro, le sale fatal. Se les corre el rimel.
Y si, no es la política, imbécil. Son los políticos, imbéciles.

A Ustedes, no es por odio, es sólo por asco.

El tiempo no para
(Bersuit Vergarabat)

Disparo contra el sol
con la fuerza del ocaso
Mí ametralladora
está llena de magia.
Pero soy solo un hombre más.
Cansado de correr
en la dirección contraria,
sin podio de llegada
y mi amor me corta la cara,
porque soy sólo un hombre más.
Pero si pensás que estoy derrotado,
quiero que sepas que me la sigo jugando
porque el tiempo, el tiempo no para.

Unos días sí, otros no,
estoy sobreviviendo sin un rasguñón,
por la caridad de quien me detesta.

Y tu cabeza está llena de ratas.
Te compraste las acciones de esta farsa
y el tiempo no para.
Yo veo el futuro repetir el pasado,
veo un museo de grandes novedades
y el tiempo no para, no para.

Yo no tengo fechas para recordar
mis días se gastan de par en par
buscando un sentido a todo esto.

Las noches de frío es mejor ni nacer,
las de calor se escoge matar o morir
y así nos hacemos ¡argentinos!
Nos tildan de ladrones, maricas, faloperos,
y ellos destruyeron un país entero,
pues así se roba más dinero.

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